El talón
Aquiles, hijo del agua y de la aurora, casi no era un hombre. En su figura la breve eternidad de los dioses había concedido al bronce su locura. Una madre lo quiso invulnerable y el río le negó su mortalidad; pero el destino, que es innumerable, guardó una cifra para...
Nadie en Ítaca
Hubo un hombre que fue todos los hombres, y por eso eligió llamarse Nadie. No era la fuerza su secreto, sino aquella forma de la inteligencia que los griegos llamaron phrónesis: saber cuándo el hierro, cuándo la palabra, cuándo el silencio. Entró en Troya...
Oda a Borges
Oh, Borges, artesano de la sombra, habitante de espejos y de laberintos, ciego que vio más lejos que los ojos, y en la noche encontró infinitos. Te nombraron los patios de Palermo, la vieja biblioteca, el sur, la espada, y en cada calle humilde de la tarde dejaste una...
El libro
He vuelto a un libro que ya había leído. No era el mismo libro. Las palabras, desde luego, guardaban el orden de otros días; la misma página ofrecía el mismo nombre, la misma sentencia, y sin embargo algo había cambiado. Tal vez el libro era yo. La primera vez busqué...
La materia de la sombra
La vida es una lámpara indecisa, un resplandor que tiembla entre los dedos, un nombre que la noche va borrando con la paciencia de quien nunca olvida. Creemos que vivimos. Es un sueño que dura lo que dura una palabra. Un día somos alguien en un espejo; al otro, apenas...
El héroe necesario
Nadie recibe un mapa al abandonar la infancia. Hay apenas un umbral, una puerta que ignorábamos abierta, y el rumor de unos pasos que acaso sean los nuestros. El mundo no reclama vencedores. Le basta un hombre que acepte el peso de su nombre como el árbol acepta la...
EL COSTO
No sé si el mundo sueña o si recuerda; camino entre sus mármoles de ayer. Cada jornada añade a la memoria un rostro que se niega a perecer. El tiempo, ese paciente biblioteco, ordena cuanto olvida el corazón; cada alegría escribe su reverso, cada victoria exige una...
LA MENTIRA TRAICIONERA
La mentira forja su cadena, y en ella el mismo autor queda prendido; quien la ampara, cosecha su condena, pues traiciona al traidor lo que ha mentido.
SOY LOS DEMÁS
Soy en los otros lo que el tiempo nombra, mi paso va por huellas que no vi; ningún camino cruza solo su sombra: los otros son el rostro que hay en mí.
De los números
Por Gonzalo Navarrete Muñoz El hombre dio a la sombra nombre y peso, contó la luz, midió la sal del mar y su embeleso, la noche y su quietud. Forjó con mente audaz cada guarismo para ordenar el vasto laberinto de sí mismo y el mundo descifrar. Mas la...





