La frase : “ Por el bien de todos primero los pobres“  suena bien pero tiene limitaciones. Para que exista desarrollo social tiene que haber crecimiento económico y en particular inversión de la cual saldrán los impuestos que servirán para los programas sociales. Desde luego sacar pobres de su situación hace crecer el mercado interno y favorece el crecimiento económico. Pero sin inversión esto es imposible. La inversión y el gasto públicos no generan las utilidades que gravarán los impuestos, su alcance es muy limitado a pesar de que son una variable para el crecimiento.  Parece ser que en México ha habido un desdén  por la inversión y esto ha afectado el estado de los planes sociales. No tenemos crecimiento. México está al borde de una recesión. Urge un plan capaz de estimular la inversión, un programa que estimule el crecimiento, solo así podrán mantenerse sanamente los programas sociales.