
Por Gonzalo Navarrete Muñoz
No quiero más los años / que se lleva el olvido,
ni prolongar mis días / con el pulso dormido;
no quiero que la vida / se me escape en la espera,
ni ser sombra que cruza / sin vivir lo que quiera.
Quiero beber la lluvia / que despierta la rosa,
y encontrar en lo breve / la verdad de las cosas;
que me incendie la aurora / con su luz repentina,
y abrazar cada instante / como llama divina.
No le pido a la muerte / que demore sus pasos,
ni al destino que alargue / la extensión de mis brazos;
quiero arder en lo efímero / con pasión verdadera,
y vivir cada instante / como si no volviera.
Porque el tiempo no mide / la riqueza vivida:
no es vivir muchos años, / es colmar
cada herida;
no quiero más tiempo, / ni una espera vacía:
quiero más vida en el tiempo / que me regala la vida.





