
Por Gonzalo Navarrete Muñoz
La vida es hermosa porque tiene final
Es hermosa la existencia,
porque un día ha de acabar;
cada instante al transcurrir
cobra luz y trascendencia.
Y es su breve permanencia
la que nos enseña a amar,
a reír y a perdonar,
a abrazar lo que tenemos,
a vivir lo que queremos
sin dejar de despertar.





