Por Gonzalo Navarrete Muñoz

Todo ser vivo está herido de muerte
Todo ser vivo al nacer,
lleva la muerte escondida,
y en el milagro de vida
comienza el tiempo a correr.
Nadie se puede esconder
del destino que lo espera,
ni la flor de primavera
ni el ave que cruza el cielo;
todos cumplimos el duelo
de una existencia pasajera.