
En esta noche busco tu secreto,
una llama guía mi silencio,
mi corazón se queda al fin quieto,
y en tu sombra descubro lo que siento.
Cruzo la niebla, ciega de esperanza,
bebo la luz que nace de tu ausencia,
y el mar profundo guarda mi confianza,
mientras despierta en mí tu presencia.
Ya no te busco fuera de mi pecho,
ni en las estrellas, ni en la madrugada;
pues eres fuego oculto bajo el lecho
donde mi alma duerme enamorada.
Cuando la noche cierre sus caminos
y ya no quede luz sobre la tierra,
seguiré tus señales en los signos
que deja el cielo al corazón que espera.





