El modelo trazado para el mercado del henequén suponía la existencia de una empresa norteamericana que financiara casas locales que a su vez financiaban a los hacendados henequeneros quienes pagarían con fibra. Una suerte de chichan cuenta y nohoch cuenta, tal como se les controlaba a los peones acasillados. Las principales casas exportadoras a finales del XIX y principios del XX fueron : Escalante e Hijo, controlaba 19 %, Manuel Donde y CIA, Urcelay y Cia, controlando el 15%, Ponce y Cia, controlaba 6%, Molina y Cia, que tenía el 24 % de la exportación, y el cónsul británico Arthur Pierce con el 36% .

Un convenio ominoso entre la flamante y gran empresa International Harvester y la casa O. Molina . Transcribimos la parte medular de este convenio:

Queda entendido que Molina y Cia., emplearan cuantos esfuerzos estén de su parte para deprimir el precio de la fibra de Sisal y que pagarán solamente aquellos que, de tiempo en tiempo, sean dictados por la International Harvester, Co. Durante el tiempo que se estén haciendo estos esfuerzos, ellos compraran la menor cantidad posible de fibra. La International Harvester Co. , coloca 100 mil pacas de Sisal, o cuantas de ellas sean necesarias, a disposición de Molina y Cia., para su venta y ofertas de venta, con objeto de bajar los precios, siendo cualquier ganancia o pérdida que hubieran en dichas ventas por cuenta de la International Harvester Co.

Molina y Cia., deben hacer ofertas en todas direcciones, tanto en Mérida , como en Nueva York. La International Harvester se compromete a que Peabody y Urcelay no paguen más altos precios por el Sisal que aquellos dados a Molina y Cia. Los esfuerzos para inducir a Escalante a que coopere en esta baja, se dejaran por ahora a Molina y Cia., pero la International Harvester se reserva el derecho de tratar directamente con Escalante si después de un ensayo Molina y Cia., fracasase en llegar a un acuerdo con Escalante para que éste se someta a los precios dados por la International Harvester.

Los esfuerzos para deprimir el precio comenzaran el lunes 27 de octubre de 1902 y el precio máximo que se pagará ese día y hasta nuevo aviso será de 8.5 centavos F,O.B. Progreso.

Las negociaciones las hizo don Avelino Montes, yerno de don Olegario Molina . Sin embargo es seguro que don Olegario estaba enterado de estos tratos. Quizás pensaba que era bueno para el henequén yucateco. Don Olegario había expresado su criterio en el sentido de que si se mantenían los precios altos se estimularía la competencia y caería la producción local. El tiempo le dio la razón a don Olegario.