Por Gonzalo Navarrete Muñoz

Edgar Allan Poe y Rubén Darío

Edgar Allan Poe y Rubén Darío

Edgar Allan Poe es sin duda un hombre trascendente en la historia de la literatura universal. La crítica norteamericana ha sido muy dura con él, lo llaman jingle man, es decir: el hombre del rintintín. Lo acusan de haberle introducido mucho ruido innecesario a la poesía. Su poema más celebre El Cuervo es un ejemplo:

Once upon a midnight dreary, while I pondered, weak and weary,
Over many a quaint and curious volume of forgotten lore,
While I nodded, nearly napping, suddenly there came a tapping,
As of some one gently rapping, rapping at my chamber door.
“‘Tis some visitor,” I muttered, “tapping at my chamber door
– Only this, and nothing more.”

Esta es la primera estrofa que podría servir de ejemplo. Con igual firmeza se le reprocha a Rúben Darío y a todos los modernistas el exceso de ruido y de pirotecnia en sus poesías.

Ínclitas razas ubérrimas, sangre de Hispania fecunda,
espíritus fraternos, luminosas almas, ¡salve!

Estos dos primeros versos de La Salutación del Optimista son una prueba de la devoción de Darío por el ritmo al punto de sacrificar, según algunos, en ese altar a toda la poesía. Algo semejante se puede encontrar en su Salutación a Leonardo:

Maestro: Pomona levanta su cesto. Tu estirpe
saluda la Aurora. ¡Tu aurora! Que extirpe
de la indiferencia la mancha; que gaste
la dura cadena de siglos; que aplaste
al sapo la piedra de su honda.

Otro ejemplo ilustrador puede ser unos versos de El Reponso a Verlaine:

Que púberes canéforas te ofrenden el acanto, 
que sobre tu sepulcro no se derrame el llanto,
sino rocío, vino, miel:
que el pámpano allí brote, las flores de Citeres,
¡y que se escuchen vagos suspiros de mujeres
bajo un simbólico laurel!

Es curioso Verlaine fue simbolista y en ese sentido fue influido por Edgar Allan Poe. Por otro lado no se puede negar que Poe influyó en Darío y de esa manera se vuelven a tocar los dos grandes poetas. Aunque uno haya contado con la gloria de sus traductores en francés.

Tanto a Poe como a Darío se les acusa de excederse en el canto y faltar al cuento. Quizás con Darío la crítica haya sido más ruda. Ciertamente los barrocos , ajustados a reglas rígidas y volteretas, pudieron escribir grandes poemas con muchas ideas y revelaciones. Sor Juana Inés de la Cruz escribió Primero Sueño, un portento de ideas; Góngora creó El Polifemo donde hay ideas estupendas sobre el tiempo que según Salvador Elizondo es la dimensión fundamental del arte. Otro tanto se puede decir de Quevedo a quien le debemos uno de los sonetos más celebres de la historia: Amor Después de la Muerte. Lo cierto es que Poe impactó a Charles Baudelaire al punto de que decía que todas las noches le rezaba. También cautivó a Mallarmé, quien lo tradujo y le dedicó un soneto:

LA TUMBA DE EDGAR ALLAN POE

Tal como al fin el tiempo lo transforma en sí mismo,
el poeta despierta con su desnuda espada
a su edad que no supo descubrir, espantada,
que la muerte inundaba su extraña voz de abismo.

Vio la hidra del vulgo, con un vil paroxismo,
que en él la antigua lengua nació purificada,
creyendo que él bebía esa magia encantada
en la onda vergonzosa de un oscuro exorcismo.

Si, hostiles alas nubes y al suelo que lo roe,
bajo-relieve suyo no esculpe nuestra mente
para adornar la tumba deslumbrante de Poe,

que, como bloque intacto de un cataclismo oscuro,
este granito al menos detenga eternamente
los negros vuelos que alce el Blasfemo futuro.

 

Lo cierto es que al influir tanto en Baudelaire influyó en toda la poesía francesa moderna. Aunque es posible que la poesía moderna francesa lo haya inventado a él. A menudo los traductores mejoran a los traducidos. Esto se dice de Mallarmé con Poe. Rubén Darío no tuvo esa suerte, quizás por eso carga tanta crítica a pesar de que indudablemente ha hecho una obra que sobrevivirá. Poe fue sin duda un hombre de genio: sus cuentos de literatura fantástica son extraordinarios y creó al primer gran policía de la literatura universal: Charles Auguste Dupin. Poe fue un hombre de genio , esto lo hace más rico. Pero como poeta , a pesar de las críticas norteamericanas, traspasó el vasto universo de la poesía en inglés y dejó una impronta de importancia en la poesía francesa que tanto ha influido en el mundo entero.