Por Gonzalo Navarrete Muñoz

Cuando la noche calla,
y el cielo se viste de estrellas,
mi corazón te busca
En las sombras serenas
El sueño es esa patria misteriosa,
donde el amor no tiene despedida,
donde el alma se vuelve mariposa
y encuentra en otro ser su propia vida.
Allí no existen distancias,
ni despedidas, ni olvidos,
tan solo dos almas que se encuentran
en el silencio de sus latidos.
Porque soñar es amarte
sin temor a la distancia,
es tenerte entre mis brazos
aunque despierta no alcance tu estancia.
Y si la vida nos separa,
si el tiempo borra nuestros caminos,
siempre habrá un lugar que nos ampara:
el sueño, donde se abrazan nuestros destinos.
Pues el amor no tiene fronteras,
ni conoce de ausencia o despedida;
el sueño es la patria de las almas sinceras,
donde el amor es eterno y la esperanza, vida.