
Por Gonzalo Navarrete Muñoz
Caminamos buscando el mañana,
soñando con lo que está por venir,
sin saber que cada paso que damos
lleva una historia que nos hizo existir.
Al futuro se llega por el pasado,
por las huellas que dejamos al andar,
por las lágrimas que un día derramamos
y las fuerzas que aprendimos a encontrar.
No se construye un nuevo destino
olvidando aquello que quedó atrás,
pues cada error nos muestra el camino
y cada recuerdo nos enseña a avanzar.
El pasado es raíz, el presente es camino,
y el futuro, un sueño por alcanzar;
somos la suma de tantos destinos,
de cada caída y cada despertar.
No temas mirar lo que has vivido,
ni sientas vergüenza de recordar,
porque hasta el sendero más desconocido
necesita un comienzo para llegar.
Y cuando el mañana se vuelva presente,
comprenderás al mirar hacia atrás:
que todo lo vivido fue necesario,
pues al futuro se llega por el pasado.





