Mayas-Imagen de National Geographic

La creencia de que Yucatán es distinto al resto del México es muy antigua. La civilización maya que se asentó en la península, con sus rasgos muy característico y toda su grandeza, estuvo fuera del área de dominio de los mexicas.

Los mayas fueron catalogados en el mundo como “los griegos de América”, señalamiento que apunta a una singularidad notable.

Desde los tiempos prehispánicos se sabía que los habitantes de las tierras del Mayab “… no vinieron de ninguno de los rumbos de la tierra ni del mar. Aquí fueron, porque aquí los hizo Aquel cuyo nombre se dice suspirando.

Era hombres hermosos y valientes y daban amor y misericordia. El señor Zamná, el padre de todos, estaba entre ellos; su mano obradora de las maravillas del mundo, se levantaba en lo alto para conducirlos y mandarlos… Pero las verdades no han desaparecido y están en el pecho de los que han sabido ser puros todavía.

Alguna vez tú, forastero, oirás a un anciano que dice cosas sencillas que no entiendes y cosas bellas que se te antojarán locuras o desvaríos… Por eso extranjero cuando estés en el Mayab presta atención a alos ancianos y a los niños. Estos son los que están fuera de contaminación. En ellos vuelve a vivir el espíritu de nuestros padres, que oyeron hablar a los dioses y los contemplaron entre ellos”.

La leyenda no sólo establece que esta tierra es distinta, sino que lo es por ser elegida y que todos los hombres y mujeres que nacen en ella son distinguidos.

También establece con toda claridad que “forastero” o “extranjero” será todo aquel que no ha nacido en las “benditas tierras del Mayab”