
Por: Gonzalo Navarrete Muñoz
Aunque el tiempo me haga ausente,
mi querer no tendrá ocaso;
seré luz en cada paso,
con un fervor permanente.
No ambiciono ser la fuente
de su gloria o su camino;
quiero ver que su destino
vuele más alto que el mío,
y hallar mi mayor orgullo
en que superen lo vivido.





