
Me siento feliz de presentar este libro, al menos por dos motivos: José Antonio es un médico , es decir: un hombre de ciencia. Pero la madre de todas las ciencias es la poesía. La ciencia le habla a la razón ,la poesía al corazón. Y José Antonio hace una conjunción en su persona con la ciencia y la poesía. La otra causa de mi felicidad es que acudimos a un caso clásico de la trova yucateca.
La trova yucateca nace con la alianza de un poeta y un músico. Arte es todo aquello que nos revela alguna verdad del universo trascendiendo los símbolos de que se sirve, así se da la verdad revelada. El poema es una construcción de signos que convoca a la poesía para que se encuentre con los hombres. La música y sus armonías hacen lo mismo. En la más legítima tradición trovadoresca yucateca ambas deben ser capaces de convivir estéticamente, pero a un tiempo de poseer vida propia. Cada poema es irrepetible, así se haga al amparo de unas reglas y una experiencia que se particularizan en la obra. Habría que decir que el hombre primero cultivó la poesía y después la prosa. Quizás esto sucedió por motivos nemotécnicos: es más fácil recordar algo que tiene ritmo y metro. Pero esto no sería suficiente para explicar la trascendencia de la poesía. En la Edad Media se creía que Dios había escrito dos libros : la Biblia y el universo. Se empezó a configurar el sentido de la poesía. El universo empezó a ser explorado y revelado al hombre mediante los poemas. Posteriormente nació la ciencia que pretendió una explicación racional. El hombre ha vivido en una tensión permanente entre razón e imaginación , entre fantasía y realidad: quizás desde el siglo de las luces le dio prioridad a la razón , el resultado ha sido legiones de infelices. La poesía es un conjuro contra la infelicidad .Los poetas, como lo científicos, poseen un poder profético que en mucho va dando sentido a la vida. Así José Antonio nos dice:
“Trova es historia contada
Por historiadores que cantan,
Por troveros que cuentan
Las ilusiones y los pesares de su tiempo,
Con el lenguaje de su época,
Con la inspiración de su momento
Por eso la trova es de ayer, pero también
De hoy y de siempre.”
Todo ser vivo está revestido de eternidad, asi nos lo dice en el verso Cuando no esté:
“Cuando no esté
Como el sol que se va, volveré
Y la lluvia que vuelve a caer
Me traerá otra vez”
En una proclama del optimismo feliz , nos dice en el poema Como Nuevo :
“ Como nuevo ,
Como un niño que alucina en cada juego,
Como el joven que se lanza tras un beso,
Como el día que comienza desde cero,
Asi me siento yo…como nuevo “
Ya podrá entenderse como en el poema “Sobre la Tierra” nos habla de la fertilidad del dolor:
“Nadie sabe del dolor
Solo se siente cómo acecha , como ataca
Como muerde.
Nadie sabe del dolor
Ni se comprende
Que ahora llega, luego pasa
Y todo crece”
Se dice que para ser buen poeta hay que escribir muchos poemas , aunque si bien van a quedar uno o dos en la memoria de los hombres. José Antonio tiene una vasta obra lirica de la que el tema fundamental es el amor .
Empecemos por esclarecer la prehistoria del amor. Aunque en todas las civilizaciones existen filosofías del amor, no podemos ubicar la nuestra en Atenas. La sociedad clásica condenó el sentimiento amoroso. Platón en Fredo lo califica de delirio, inclusive Epicuro vio en el amor una amenaza para la serenidad del alma. El amor cortés, el amor galante solo surge en sociedades donde las mujeres gozan de libertad. Pulir la vida con el amor exige de mujeres libres. De ahí que no sea extraño que la canción romántica yucateca, que surgió en los años del Romanticismo, haya vivido su era de gloria en los años veintes, los mejores años del siglo pasado. En occidente quizás tengamos que encontrar la prehistoria del amor en El Cantar de los Cantares , el gran poema que el rey Salomón dedico a la reina de Saba. Un verso nos lo revela : “Tienes a todo un rey atrapado entre tus trenzas”, se demuestra el vasallaje en que el hombre queda ante la mujer amada. Quizás en esta historia se inspiró Octavio Paz para unos versos del poema Piedra de Sol: “ El mundo cambia i dos se miran y se reconocen ….el mundo cambia si dos se besan….amar es desnudarse de los nombres”
En Francia , en el siglo XII, se inventa el amor con una singularidad: la pretensión de refinar la vida. Un grupo de poetas creó la idea del amor, quizás después de Jesús de Nazaret es el gran evento de la historia de occidente. Lo llamaron “ fin amors”, el amor refinado. Nace como una ética y una estética. Sus propuestas morales eran distintas a las del cristianismo. El amor está por encima de la fidelidad que prescribían y prescriben las morales cristiana y judía. Esto no impedía que los poetas provenzales, creadores de la filosofía moderna del amor, no se acercaran a los altares del catolicismo de su tiempo, de ahí que esta idea fuera un desafío al canon de la moral cristiana. En la canción romántica yucateca tenemos un caso cautivador: el poema “Inútil Fuga” de Humberto Lara y Lara, que termina con dos hermosos versos que son una apología al adulterio:
“Si así juntos pecamos ante el mundo
Separados pecamos ante Dios”.
La moral cristiana a menudo no es la moral de Dios para el amor galante. Más aun, el amor refinado desconfía del matrimonio por la costumbre prevaleciente de ser producto de un arreglo. Siglos después Gabriel García Márquez en una obra excepcional, “El Amor en los Tiempos del Cólera”, sitúa el matrimonio en la región de un misterio que se encuentra en un sitio diferente al del amor, dice: “¿Cómo se puede ser feliz en medio de tanto pleito, tanta pelotera y tanta vaina?”.
Otra consideración importante en la que ahora me detengo: el amor invierte el orden ancestral de la autoridad, el hombre se vuelve el vasallo de la mujer. La sociedad yucateca no ha sido tradicionalmente machista. Fray Diego de Landa nos narra que los mayas no golpeaban a sus mujeres y que lo empezaron a hacer a partir de ver que los españoles lo hacían. Si el cristianismo le dio un lugar a la mujer que no tenía antes, también dejó caer postulados riesgosos. San Pablo dice: “Como la mano obedece al cerebro la mujer debe obedecer al marido. Como el hombre obedece a Dios, la mujer debe obedecer al marido”. Así, si la mujer se torna levantisca y rompe el orden superior puede hacerse acreedora a un castigo.
El mismo fraile cronista nos cuenta como las mujeres mayas tenían el derecho a embriagarse igual que los hombres y que la dote la daba el hombre: dos años iba a trabajar a la milpa de su suegro. El amor en occidente es una gran subversión y Yucatán tenía condiciones originales para darle su sentido.
Ahora permítanme una anécdota personal: un día oí una canción que me intrigó . Después supe la historia y no me fue difícil concluir que el autor era un espíritu superior que se encontraba en otro plano.
Por qué soltar mi corazón si está prendido
A tu recuerdo y mi razón a tu vestido
Si vibran frescos aun tus besos en mi alma
Y sigue intacto tu sabor en mis sentidos
Me ven callado y creen que soy todo de olvido
Como si hubiera de reir para estar vivo
Como si hubiera de lanzarme a una aventura
Si tengo el corazón que ven baldío.
Es muy difícil encontrar en la lírica castellana un poema semejante: un hermoso canto a la mujer que se fue. Sin un solo rayo de amargura, de dolor o de rencor , el poeta proclama la vida de un amor que no muere porque una de las partes ya no forme una unidad.
Que cosas de mi andar podría yo contarte
Si sabes que de amarte, amor , siempre he de amarte
Donde esté y como sea voy a estar contigo
Pues tengo lleno el corazón que ven baldío.
¿De qué estará hecho un hombre que canta eso?
¿ Qué tiene en el alma alguien que declara algo semejante ?
Esta noche no hay que especular porque ese hombre está aquí : Jose Antonio Ceballos Rivas .





