COMIENDO EN LIANS

El primer comentario ineludible es esclarecer que Lians es descendiente del Kontiki , un restaurante que ya tiene 40 años en la ciudad. Introductor de la cocina cantonesa ,el éxito del Kontiki marcó los paladares meridanos. Así es que acudir a Lians es una suerte de reencuentro, esto es: volver a vivir el placer de una cocina entrañable. Mientras degustaba un tequila con los churritos de harina y la salsa de mostaza, conversaba de Churchuill y su batalla por la libertad y la democracia a mediados del siglo XX, durante la Segunda Guerra Mundial. La Nena opinó que Churchill podía representar muchas cosas menos democracia y libertad: era un imperialista consumado. Opuse el argumento posible: hablo de su lucha contra Hitler. Es curioso: las dos naciones que fueron disidentes de occidente protagonizaron esta batalla feroz. Alemania y Gran Bretaña dieron lugar a la Reforma contra la Iglesia Católica. Un par de siglos después crearon el Romanticismo que tuvo raíces políticas y cambió al mundo. Ambos tienen historias políticas distintas. Los liberales  británicos del siglo XVII y el siglo XVIII inspiraron la Revolución Francesa. En verdad Gran Bretaña es democrática con sus restricciones, de suyo la democracia moderna se recreó en Gran Bretaña. Las Colonias son otra cosa. Hice una observación: el espíritu británico en las colonias produjo dos héroes enormes del siglo XX , tan inmensos que parecen increíbles: Gandhi y Mandela. Remotamente aludí a otro: Anwae El Sadat que tuvo el valor de intentar la paz con los judíos , un acto heroico que le costó la vida.  Divagábamos,  pero nos concentrábamos en un delicioso arroz mixto , con carne de res, de cerdo y de camarón. Exquisito . El arroz siempre es complaciente, quizás es el único cereal que tiene una receta distinta para cada día del año. Me incliné por el legendario pollo en almendras y la Nena por camarones en salsa  Szechuan. A pesar de que todo chile tiene su dejo de sabor , éste queda comprimido por lo caliente que llamamos picor. Sin embargo la salsa Szechuan es cautivadora, tanto más cuándo se mezcla con el arroz y hace un magnífico romance con los camarones. El pollo almendrado es amoroso. En el Amor en los Tiempos del Cólera al DR. Juvenal Urbino las almendras le recordaban los amores contrariados . Nada de eso, el pollo almendrado tiene otras evocaciones que vibran desde el paladar. China es un país civilizado que tiene, como los franceses, esa doble dimensión: sensualidad y especulación. Eso estábamos haciendo esa tarde: ejercitando la sensualidad y la imaginación con nuestro debate sobre Churchill y la democracia de las potencias colonialistas, incluida la  norteamericana. Siempre lamento que la cava de vinos de un restaurante sea pobre: impide consumar la hazaña de la buena mesa. Ese es el caso de Lians. Nos dimos tiempo de degustar el postre de la casa: isla flotante. Esta tuvo la dignidad de la admirable comida.  Desde hace algún tiempo la frustración proviene de comer o no comer, si se come se carga un tremendo sentimiento de culpa; sino se come se puede llegar a la neurosis. Lo maravilloso de Lians es que uno no siente haber violado el sagrado mandamiento de comer con salud y mesura. Otro acierto: las raciones son abundantes. En Mérida puede sobrevivir un restaurante con mala cocina pero no con pequeñas porciones. Esa es una de las ventajas competitivas de este pequeño restaurante con tanta historia.