El pasado viernes 9 de enero se llevó a cabo la presentación del más reciente libro del cronista de la ciudad de Mérida, Gonzalo Navarrete Muñoz, titulado Vivir mata. Aforismos para el conjuro, en el marco del Mérida Fest.
La charla reunió a lectores, amigos, colegas y público en general interesados en la obra filosófica y literaria del autor, cuya trayectoria académica y cultural lo ha convertido en una voz de referencia en la capital yucateca.
Durante la presentación, el escritor y médico yucateco, José Antonio Ceballos Rivas, compartió una reflexión inicial que marcó el tono de la velada, recordando la importancia de mirar hacia adentro y reconocer que muchas veces “tenemos de sobra lo que necesitamos”, invitando al público a una lectura pausada y reflexiva. Su intervención fue recibida con atención por parte de los asistentes, que encontraron en sus palabras una antesala al espíritu introspectivo del libro.

A lo largo del encuentro, el cronista compartió algunas líneas de pensamiento que revelan la esencia del libro. Con su estilo incisivo, afirmó que “la vida es hermosa porque tiene final”, una idea que resonó entre los presentes y que condensa su mirada sobre la condición humana: una mezcla de lucidez, ironía y aceptación de lo inevitable.
Vivir mata es una obra que arde en cada línea. Con aforismos punzantes y profundamente humanos, Navarrete enfrenta al lector con verdades incómodas de la existencia. No ofrece consuelo fácil, sino destellos de lucidez: la vida, la muerte, el amor, la política, la religión, el tiempo… todo es diseccionado con ironía, sensibilidad y una inteligencia sin concesiones.
No se trata de una lectura casual, sino de una experiencia que permanece. El libro no aspira a convencer, sino a despertar; quien se adentra en él, se arriesga a cambiar. Disponible ya en Amazon, Vivir mata. Aforismos para el conjuro se suma a la producción intelectual de Navarrete y fortalece la presencia de las letras yucatecas en el panorama cultural contemporáneo.
Su presentación en el Mérida Fest confirma el papel del festival como plataforma para la difusión de autores locales cuya obra, además de celebrar la palabra, invita a pensar. Vivir mata, sí. Pero también salva.
Por Beatriz Grajales Aguilar





