Para Karla Olivares Souza

Sin avisar, el tiempo pasa

Dejando   en cada vida

Rehabilitadas penas

E inciertas alegrías.

 

Sin fe en que Dios te hizo a mano

Te enlazas a luces sin estrellas,

Celebrando en altares sin oficio,

confundiendo funerales y bautismos

elaborando falsas huellas.

 

Hacemos de la pesadilla sueño

Cómplices de quien será enemigo,

 Y así anhelamos el olvido,

Que feliz nunca se alcanza

 

Vulnerados por aplausos mal habidos,

Ungidos con la ruina del prestigio

Clamamos la virtud de nuestra ceiba

Para hechizar el rudo maleficio.

 

Nuestra niñez es el destino,

No importa conocer a donde vamos

Sino saber de dónde provenimos:

Solo el pasado nos puede dar el sino.

 

Hablando con aquel que fuimos

La condena encontrará conjuro.

La inocencia da al dolor alivio

Y a la memoria olvido.

ofreciendo el pasado lo que será futuro