Don Avelino Montes Linaje, uno de los hombres más ricos de America Latina a finales del siglo XIX y principios de XX, tuvo una hija , con su esposa doña María Molina Figueroa, una hija que padeció enanismo. Fue un dolor muy grande para la familia. En especial para don Abelino que lo vio, dicen algunos, como un castigo. A la niña le dieron por nombre María del Carmen había nacido en julio de 1902 y fue bautizada el 3 de agosto de ese año en la catedral de San Ildefonso de manos del decano Celestino Álvarez Galán, siendo su padrino don Enrique Muñoz Aristegui. La participación dice que suceso se llevó acabo en San Bernabé de Merida. San Bernabé es uno de los patronos de la ciudad y, quizás, para efectos de la provincia clerical su nombre fue San Bernabé de Merida.