UNA REVOLUCIÓN EN LAS VENTAS DE BIENES RAÍCES

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En los últimos años se ha presentado una revolución en el marketing y las ventas de los bienes raíces en todo el mundo. El 90% de las personas que quieren comprar  o rentar un terreno o una casa se asoman a internet y por ese medio contactan lo que les interesa. Por lo general  son las redes sociales las que dan las pautas. No es fácil lograr una ubicación en la red para que se  ubique una propiedad que estamos vendiendo, pero si es muy necesario. Este mundo complejo del espacio cibernético  ofrece al asesor inmobiliario la posibilidad de captar clientes interesados en comprar bienes raíces. Así pues que dominar este campo significa el 50% del trabajo. La otra mitad se crea con un show room. Los “mostradores de casa” son una especie en extinción. Se pierde dinero y tiempo en estar exhibiendo propiedades que no se venden , solo se muestran. Es imprescindible que el legítimo asesor establezca un show room donde pueda mostrar el mismo  , por medios audiovisuales, todos las propiedades que puedan interesar al cliente. Eso se hace en una oficina dispuesta para los efectos y en la forma más profesional.  Después de esto, un asistente –vendedor jr se le puede decir-  lleva al cliente a ver las propiedades que le interesen. El cierre de ventas se da en el show room y no en la calle y lo consigue el asesor con técnicas profesionales vinculadas a los medios audiovisuales. Los que quieran seguir vendiendo en la calle  constituyen figuras ya desplazadas . Cierto, es inevitable que sigan viviendo con la esperanza de que lograrán una operación que les permita una comisión que pueda ser más jugosa que en salario; sin embargo lentamente se están siendo eliminados por las personalidades ya profesionalizadas que los convierten en “ambulantes” no muy dignos de confianza. Este nuevo sistema tiene dos virtudes: puede atenderse a un buen número de clientes al día  a menor costo y sin riesgo de tentar con el “pirataje”  a los propios vendedores que trabajan en una empresa inmobiliaria con formatos arcaicos, en realidad vendedores en los términos que hoy los conocemos no se van a necesitar. Le revolución es más eficiente y productiva, ofreciendo la oportunidad de desplazar a los elementos que prostituyen el mercado de los bienes raíces: se quedan sin clientes. Solo los que estén preparados sobrevivirán.