CIEN AÑOS DEL BASQUETBOL EN YUCATAN , DE 1916 A 2016 - meridadeyucatan.com

CIEN AÑOS DEL BASQUETBOL EN YUCATAN , DE 1916 A 2016

Este  es el título del libro de Gabriel Zapata Bello , texto que se logra con el trabajo que realizara don Gabriel Zapata Cabañas. Estamos ante una obra conjunta . Un hijo rinde homenaje a su padre terminando un libro que éste empezara. Conocí a Gabriel Zapata Bello cuando era estudiante de derecho. Jorge Carlos Ramírez dejaba Industria Salinera de Yucatán para iniciar su efímera y accidentada carrera empresarial, en su lugar quedó el joven Zapata Bello. Gabriel era un muchacho sumamente correcto y servicial. Se graduó de abogado y ha obtenido el título de doctor en leyes. A nuestra vieja amistad debo el haber recibido un volumen con la historia del basquetbol en Yucatán. El libro es fascinante y observa la vieja máxima: Dios está en los detalles, porque es cuidadoso al registrar nombres, fechas, torneos y resultados, entre otros datos de la vida y la historia del basquetbol. El deporte hace grandes a los hombres. Es, desde los tiempos helénicos, una forma de vida. El deporte no se aprisiona en las canchas , también vive fuera de ellas. De esto nos dan cuenta los señores Zapata, padre e hijo. Yo logro atisbar la pasión  por el basquetbol de don Gabriel, recordado como Naxón,  en estas páginas tan gratas. Creo que el muchacho que toma un balón y juega un deporte no tendrá animo para disparar una metralleta y para drogarse. El deporte le ofrece una alternativa a nuestra juventud. El deporte le da fortaleza al cuerpo y nobleza al espíritu  Por esto este libro es tan afortunado. En estas páginas tan ricas uno se encuentra con los hermanos Asis y Salim Abraham Dáguer, con un primo de estos, un personaje entrañable: Dzeca Dib Daguer, con Mario Esquivel Ríos, don Orlando Vázquez Sansores, don Renán Irigoyen Rosado, Enrique Xandara Pacheco Cetina y un personaje que merece nuestra memoria: Francisco Solís Aznar; aparecen también don Alberto Abimeri y don Gabriel Moises,asi como don José Camargo Zoneguera, progenitor de mi colega el padre Camargo Sosa, don Enrique Saidén, don Prospero Martínez y ya en estos días a Marisol Rosel Ramírez, entre otros personajes . Al doctor Solís Aznar, médico ilustre, le debemos las nuevas tallas de los jóvenes. El doctor Solís se empeñó en que se introdujera el agua potable a Mérida y de esa manera dejamos de tomar el “caldo de microbios” que nos echara en cara el Lic. Gustavo Díaz Ordaz. Al tomar agua potable los niños dejaron de cargar focos infecciosos y de esa manera pudieron crecer más. Agradezco a mi viejo amigo Gabriel Zapata Bello este libro que tanto he disfrutado y disfrutaré. Y creo la historia del deporte en Yucatán se ha enriquecido con este trabajo .