ANÉCDOTAS DE UN SANCOSMECO: LOS CIEN AÑOS DE SAN COSME

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El lago de San Cosme; Se pueden apreciar a varias personas descansando a las sombras de un almendro, a un vendedor de granizados y en la casa de dos pisos funcionaba una tienda propiedad del Sr. Lorenzo Comas de nombre “La Playa”

Recordar esas vivencias infantiles, es volver a tener esos “añitos tan bellos”. Mucha tinta se ha usado, en estos escritos “San Cosmecos”, algunos muy bien documentados y otros un poco inventados, total no importa, todo se vale, además son con buena intención y no lastiman a nadie. Yo gracias a Dios nací hace 78 años, en la casona muy bella que fuera de Don Enrique Cantillo Montes de Oca, en la mera avenida Colón por calle 14. Era el año de 1925, la familia Cervera Marrufo vivía en la “casota” de maderas y laminas muy enfrente de la nuestra.

En aquellos ayeres los partos eran caseros, las “comadronas eran las más usadas, Doña Julia Arauz me trajo al mundo.

Quisiera tener esa prosa y gracia de don Fernando Espejo Méndez, para poder relatar tantas “cositas” y “Cosotas”  de mis años ya idos. Pero eso si, con muy buena memoria.

Jamás he sido escritor, soy “chismoso” de muchos sucesos contados por mi padre y madre, algunos los viví, desde 1930, cuando empezaba a tener neuronas recordatorias.

Un detalle muy especial es que jamás he leído o visto una crónica sobre el primer “Boliche” que fue instalado en San Cosme tampoco se si existe algún reportaje al respecto. Mi padre y mi madre eran recién casados en esos tiempos de 1918, todo fue una real historia de esos felices días; Según mis padres todo fue idea de un grupo de Alemanes y Yucatecos que eran vecinos de “San Cosme”, en esos tiempos-1916-1918-habían muchos Alemanes viviendo en esta colonia y era costumbre ir a tomar la buena Cerveza de Barril todos los Sábados en el  bar del “Gran Hotel”, famoso en esos  días. Los grupos los conformaban  ejecutivos de la “planta eléctrica”, “Ritter y Buck”  y varias personas más, allí en ese lugar un Sábado alguien tuvo la idea de traer de USA  un “Boliche y armarlo en cierto lugar.

Don Genaro Rodríguez Cervera, ofreció un gran “Galerón”  de madera y láminas, situado en el cruce de las calles 22 por 17 de San Cosme. La idea fue aceptada por todo el grupo-Sr Otto Milke Werner, Sr Arturo Hellwig, Don Carlos Hagmaier, Don Germán Struck, Don Juan Classing, Don Ernesto Loos, Don Santiago Espejo, Don Eduardo Urzaiz, Don Francisco Ruiz del Hoyo.- Desde luego mi padre Don Guillermo Schirp Laabs y mis tíos Sr. Pedro Schirp Malmedi  y Willy Norman Milke y Milke; Ejecutivos de la Planta de luz de Yucatán. Se pidieron dos mesas de “Boliche” a USA, todo costeado por estos señores a partes iguales. El local-una bodega en desuso-fue arreglada y pintada por esos señores.

Se inauguró dicho “Boliche” tal vez en 1917 ó 1918. No hay fecha escrita;  Se invito a Don Alfredo Carrillo, hábil cocinero Yucateco, a instalar en dicho local su restaurante que tenía como fonda en el cruce del paseo de Montejo con la calle 47, muy enfrente al famoso roble de los ahorcados (lugar de ejecución pública durante el mandato del Gral. Salvador Alvarado). Como de rayo, acepto dicho chef  culinario.

Según mis padres fue un éxito dicho evento, familias enteras se daban cita a esos nuevos juegos, había buena comida cada día de partidos.

Fue en ese lugar donde nació el apodo famoso de Don Alfredo Carrillo, no recuerdo quien fue el ocurrente personaje que le hizo un pequeño verso al buen cocinero por sus hábiles manos y gustos culinarios; Tuvieron tanto éxito unos rabos alcaparrados del Sr. Carrillo, que Don Eduardo Urzaiz Ramírez, allí presente, escuchó esa frase y lo publico en su libro “reconstrucción de hechos”, firmado con su pseudónimo “Claudio Mex”. Una alegoría al buen guiso, fue una comparación que le hicieron a don Alfredo con el gran poeta Francés Alfredo de “MUSSET”. El dicho fue algo así: “rindo homenaje, al buen amigo y cocinero porque es el Alfredo de Musset de la cocina.”

Fue aplaudido y muy felicitado para ese entonces, el nombre de MUSSET lo lleva hasta el día de hoy la tienda de abarrotes la cual es propietario su sobrino carnal Joaquín Carrillo, ubicada en el cruce de las calles 20 por 17 de la García Gineres.

Pasaron lo años y el “Boliche” dejó de funcionar, tal vez entre los años de 1920 y 1923, en ese mismo lugar funcionó el primer mercado de San Cosme.

Yo conocí ese galerón enorme, todo bien machimbrado con sus tapancos y laminas gruesas de dos aguas, allí estuvo varios años la tienda de abarrotes de Don Narciso Espínola, un Asturiano gordo y bigotón con sus zapatos de lona Catalana y su sombrero de huano, le decían de apodo el “Chivon”; Dos puertas tenía su negocio y vendía de todo, yo fui marchante semanal de Don “Naz”, eran las épocas duras de 1932, un peso de aquella época(0.0720)era un señor peso, todo era barato y se compraba por centavos, yo gocé esos años.

En ese mismo mercado, junto a la tienda de Don “Naz” estaba una pequeña panadería de Don Emilio Delgado con su famoso pan francés y sus cocotazos “Divinos”, sus galletas marinas eran de antología. Don Emilio buen hombre y mejor panadero, tenía un auto-cuña modelo 1920 de marca rara llamado “Moon”, era nuestro vacile dar un paseo con Don Emilio. Dichoso señor, era casado con la hermana del “Chato” José Carrillo, que tenía su molino de granos allí al final de galerón, se le llamaba molino MUSSET por el apodo puesto a su hermano en esos años. Varios años fui amigo del “Chato” y sus hijos “Nono” y “Litos” para hoy día todos ya son mineros (+), buenos amigos.

Otro negocio, allí mismo, en el gran “Galerón”, era el “Mercadito” de carnes de res y puerco, Don Carlos y Joaquín Gómez, eran los buenos matarifes; Sus hijos Anselmo y “Betuch” eran los “chicharroneros” y “morcilleros” de todos los días. Doña Lolita, la madre de don Carlitos era la que vendía legumbres y pollos vivos. Al fondo de dicho lugar estaba el puesto de Agustín Lara, alias “X`ma”, con su vitrina de salbutes y granizados que eran nuestro goce semanal, recuerdo muy bien los precios del popular “X´ma”, salbutes de fríjol ó papa a 5 cts., granizados de dos raspadas 10 cts., refrescos de jarabes a 10 cts., todos hechos con agua de lluvia, así rezaba su pizarrón colgado en la entrada.

Eran los paseos en tranvía, con mi madre, para las visitas vespertinas de esos tiempos, empezaban las “gua-guas”  en esos tiempos de 1932. A veces eran las idas al salón de belleza, para un rizado a la “permanent” con Don Ramón Alpuche, que era el mejor “rizador” de esos días; ¡Tres horas de sufrimiento eran para mi!, señoras “fodongas” llenaban su “consultorio de Belleza”, ¡la peste a amoníaco y pelo quemado era horrible!, lo recuerdo muy bien, pues son cosas que no se pueden olvidar, yo solo tenía 8 años, todo lo aguantaba, solo por pasear en el “carrito”, el “motorista” y  el “retranquero”, eran los conductores, realmente era algo divino para mi en ese entonces.

Doña “Pussy” Milke, mi madre, fue siempre muy asidua a las visitas de señoras, ya sean Alemanas ó Yucatecas, los jueves eran los días que venían a mi casa; La bella casona de Don Fernando Zapata, que nos daba en alquiler, era la mejor de esa calle (27 por 22). Recuerdo a todas esas damas, esposas de Alemanes, algunas Yucatecas y otras Teutonas. Doña Isabel Hellwig, una bella mujer, Doña Frida Struck , gorda y muy fodonga, Doña Magdalena Batista de Classing, siempre muy elegante y “pedante”, Doña Fella Espinosa de Rodríguez, la cual mi madre me decía que era la mujer más bella de Mérida y de trato muy gentil además, fue nuestra vecina varios años.

Hablar del “lago de San Cosme”, es una historia muy discutida, hay muchos dimes y diretes al respecto, pero la verdad es esta: Funcionó como lago, con un ojo de agua, pero muy chico, en esos años de 1915 ó después, algún gobernador lo mando a “entrañar” y a agrandar. Le pusieron una veleta (molino de viento) con su pozo artesiano para que siempre estuviera lleno, tuvo sus botes de paseo y bancas de cemento alrededor.

El Sr. Ermilo Cervera y  el Sr. Pedro Comas (hijo de Don Lorenzo), aun muy potables con sus 86 años de vida me aseveraron esta versión, ellos lo vivieron.

Y para los incrédulos queda esta foto del lago de San Cosme.

“San Cosme” fue llamada en una época (1915-1935) la colonia de los alemanes, puesto que allí, hicieron sus quintas ó villas, muchos paisanos míos.

Yo conocí a casi todos esos buenos ciudadanos. Mi abuelo materno, Don Otto Milke Werner primer óptico de Mérida, fabricó su casa quinta en la calle 29 por 14, que hasta hoy día esta igualita. Allí vivió toda la familia Milke-Molina toda su vida.

Don Carlos Hagmaier, dueño de la “Joya de México”, y muy amigo de nuestra familia fabricó su residencia en la calle 24 por 13.

Don Juan Classing, casado con Doña  Magdalena Batista, vivió en su casona de la 24 entre 15 y 13, tuvo cuatro hijos, Juan, Enrique, Fritz y Maruca, todos fueron muy amigos de mi familia.

Don William Lübcke, casado con Doña Lilia Flores, tenía su bella casita, toda de madera en la Avenida Colón por 28, Fue mi buen amigo en esos años de 1940. Tuvo tres hijos, que hoy en día son grandes comerciantes, el murió en 1957.

Don Arturo Hellwig, un buen ingeniero mecánico que tuvo su casa en la calle 26 por 23, su esposa Isabel murió joven, en 1936. Nunca tuvo hijos e iba a ser mi padrino de bautizo. Tuvo un gran taller de tornería en la calle 71 por 56 y siempre me decía ahijado, murió en 1965.

Los Schirp Milke fuimos los mejores inquilinos de “San Cosme”, vivimos 16 casas, todas alquiladas en un período de 32 años y el 90% de ellas eran casas quinta.

La familia Gregor, de origen Austriaco, vivieron algún tiempo en una casa de la calle 19 por 18, frente al parque de béisbol (hoy parque del niño, en el parque de las Américas), eran varios hijos dedicados a la venta de “leche bronca”. Panchito Gregor fue mi buen amigo por muchos años, tuvo una tienda de abarrotes en la calle 17 por 22, no se si aún vive.

Don German Struck, antiguo empleado de “Ritter & Buck”, y después dueño de una casa comercial en el “pasaje de la revolución” por 58, también hizo su residencia al norte del parque del niño, aún existe dicha casa.

Don Otto Winsson, huésped eterno de nuestra casa, fue el encargado, en esas épocas,  de introducir a Mérida los afamados pianos de cola “Steinway”, el fue el que avisó por telegrama, la muerte de mi padre en México DF en 1946.

Don Erwin Lange, ingeniero eléctrico, fue huésped de nuestra casa en unión de su esposa Kathy y por muchos años empleado de  planta eléctrica, también fue “San Cosmeco” , murió en México DF en 1942 de Leucemia.

La familia Figueroa Menhart, tuvo su buena casa quinta en la calle 29 por 14, el Dr. Sigfried Figueroa emigro a México DF en los años de 1934 con su familia, su casa fue escuela (Benito Juárez) y después una factoría, hoy en día ya no existe, hay varias casas en ese terreno, creo que vive un hijo aquí.

Existió una familia Dietrich por el rumbo de la “cacería” (28 por 11), pero muy pocas veces los traté.

Un Alemán de nombre Hans Wollmer, vivió una época en la colonia. Muchas veces me cruce con el, era un químico, o algo así, también era alcohólico.  Todo esto aquí escrito, es de memoria; los datos, son sólo recuerdos de mis ratos lúcidos, gracias a dios son bastante ciertos.

Las familias Yucatecas de San Cosme fueron muchas. Tengo a más de cien gentes en mis recuerdos;  algunas muy queridas, otras conservan mi amistad, y el resto conocidos.  Voy a tratar de poner a las más antiguas y a las menos “viejas”. –Perdón por mis errores de memoria-. Las familias pioneras de San Cosme”, fueron bastantes. Mas que nada, de todos los niveles sociales; así como había mansiones, había casitas de “huano”, de madera y de láminas. Todo era debido al precio muy barato, de una manzana de terreno. Mi padre compró dos hectáreas, por el rumbo oriente, o sea donde estaría la plaza de toros. Según supe costaba $600 pesos cada una, y a plazos cómodos.

Don Emilio Molina Torraz-hermano del gran pitcher Yucateco Julio Molina- era vecino nuestro y corredor de terrenos.  El fue el que le propuso a mi padre dichos predios. De todas maneras, los vendió mi “viejo”, en las épocas duras de años posteriores.

Las familias más recordadas eran;  los Rodríguez Cervera , los Rodríguez Franco, los Rodríguez Espinosa, los Cervera Marrufo, los Pinto Amézquita, los Ramírez Aznar, los Oramas Reppetto, los Martínez Reppetto, los Dondé Ruiz, los Guzmán Duarte, los Urzáis Jiménez,  los Alcocer Vidiella, los Alcocer Sáenz, los  Ontiveros Machado, los García Comas, los Comas Peña, los Goof Rendón, los Milke Molina, los Molina Lama, los Schirp milke, los Lübcke Flores, los Ojeda Victoria, los Cámara Peón , los Durand Godoy, los Herrera Albertos, Los Cetina Albertos, los Cevallos Ancona, los Manzanero, los Iñiguez, los Segura moreno, los Carrillo Lira, los Zapata Espinosa, los Milán Plá, los Digón Torres, los Cervera Monsreal, los Hernández Cámara, los Ponce Alonso, los Álvarez Trava, los Álvarez Faller, los Castillo Barrio, los Argaez Manzanilla, los Trava García, los Dorantes Arjona, , los Vargas Arjona, los Puerto Espinosa, los Espinosa Urzaiz, los Castilla Cámara, los Gutiérrez Espinosa, Los Milke Ávila,  los López Manzanero, los Vega Ibarra, los Loret De Mola, los Cantillo Montes De Oca , los Peón Góngora, los Millet Molina, los Molina Cervera, los Sosa Martínez, los Ontiveros Rosado, los Roca Pérez, los Pérez Betancourt, los Espinosa López, los Sobrino, los Leal, los Nieto, los Marín, los Compean, los Arzápalo, los López, los Juanes, los Mendiolea, los Cárdenas Torre, los Dzul, los Balam, los Canul, los Sánchez, los Angulo, los Casa Madrid, los Amiuny, los Patrón Cáceres, los Magaña Cámara, los Gamboa Marrufo, , los Escalante Guerra, los Alcocer Trejo, los Menéndez Romero, los Acevedo Menéndez , los Muñoz Menéndez, los Bolio Seijo, los Seijo Rubio, los  Garza Torre,  los Rodríguez Garza, los Menéndez Torre, etc. etc.   A los que no puse, pido perdón, pero ya estoy “ruco”, hay muchos más aún, que son de la nueva “horneada”, a los cuales, no los conozco.  Esto es a “grosso modo”, un pequeño recuerdo de mis años mozos.

Juan Edwin Arthur Schirp Milke, Enero de 2004.

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